A lo largo del año hay eventos marcados en rojo en el calendario en el que desearíamos tener una línea perfecta para reforzar nuestra presencia. Sin embargo, la falta de planificación y el ritmo de vida de la mayoría de la sociedad imposibilita conseguir este objetivo con tiempo. Así, remedios de última hora como la dieta de la sopa son ideales para poder presumir y disfrutar de este tipo de encuentros sociales con una total sonrisa. No se trata de ningún tipo de plan nutricional sino de una medida de urgencia para limpiar el organismo y eliminar calorías y líquidos, perdiendo entre tres y ocho kilos. Es similar a realizar un puré de calabacín fácil y bueno.

¿Qué es la dieta de la sopa?

La dieta de la sopa se trata de un tipo de dieta hipocalórica, que no cuenta ni con demasiadas proteínas, grasas ni hidratos de carbono. Es una cena fácil y rápida de preparar, además. Al finalizar la metabolización de dicha sopa, el cuerpo consume más calorías de las que tiene la sopa y, por tanto, se produce una pérdida de peso. Este tipo de remedio fue ideado en un hospital de Estados Unidos, como una forma de ayudar a aquellos pacientes que debían someterse a una intervención de corazón a perder peso rápidamente. En apenas una semana era posible perder entre tres y ocho kilos de peso de nuestro cuerpo.

Sin embargo, hay que estar alerta. Este tipo de dieta, sin excepciones, solo puede realizarse durante siete días consecutivos. No seguir esta recomendación podría tener consecuencias complicadas para nuestro organismo. No contiene ningún tipo de grasa, vitaminas ni lípidos, nutrientes que necesita el cuerpo en su metabolización para mantener. Por ello, es especialmente recomendable buscar un tipo de dieta mediterránea, o un plan nutricional sano para mantener la línea, finalizado este remedio y no volver a recuperar todo el peso perdido. Pasado un mes, si lo desea, puede volver a ponerse en manos de la dieta de la sopa.

Los ingredientes necesarios para poder llevar a cabo este remedio de última hora son medio repollo bien lavado, seis cebollas grandes, seis tomates pelados, dos o tres tallos de apio fresco, dos pimientos verdes grandes, así como sal y pimienta para darle sabor, aunque también se pueden usar otro tipo de especies como el jengibre. Finalmente, también será necesario agua suficiente para cubrir todas las verduras (con 4 litros aproximadamente).

Beneficios de realizar la dieta de la sopa

La dieta de la sopa es un remedio efectivo en un corto espacio de tiempo, en apenas siete días. Tiene múltiples beneficios para nuestro organismo. Los más destacados son los siguientes:

  • Aumenta la vitalidad de nuestro organismo. Se produce una enorme liberación de calorías, con un escaso aporte energético y también proteico.
  • Actúa en un corto espacio de tiempo. En apenas siete días, la dieta ha finalizado y se pueden recuperar los hábitos de vida normales. El sufrimiento que se tiene durante el período de régimen es mucho más bajo que en otros planes nutricionales.
  • Permite perder más de 5 kilos. Además de ser muy corta, esta dieta te da un amplio abanico de pérdida de peso.
  • Es un tipo de dieta muy cómoda. Al tratarse de una sopa especializada en la quema de grasas permite llevarla a todos sitios, y además es ideal para tomarse durante todo el año, ya sea tanto en verano como en invierno. Para cenar es ideal para adelgazar.

Al ser una dieta hipocalórica, con escasos hidratos de carbono y proteínas, es necesaria una analítica previa para confirmar que tu cuerpo cuenta con las condiciones necesarias para soportar este tipo de plan nutricional. Es necesario antes de iniciar cualquier modificación en la alimentación acudir a nuestro médico de confianza para analizar los pros y los contras.

Cómo realizar la dieta de la sopa

Este tipo de dieta de la sopa debe seguirse al dedillo si se quiere conseguir perder entre cuatro y ocho kilos. Estar en un número, u otro, dependerá del tipo de metabolismo, del sexo, de la genética y del sobrepeso que tenga la persona. Todo esto sin olvidar que aquellas personas que tengan mayor tendencia a la retención de líquidos perderán más volumen que el resto. Con todo, te proponemos paso por paso los nutrientes que deberás ingerir durante los siete días que necesites perder dicho peso:

  • Día 1: Durante el primer día solo tendremos permitido tomar la sopa destinada a quemar grasas, con los ingredientes estipulados anteriormente, y piezas de fruta (excepto aquellas que tengan un mayor contenido en azúcar). Dos de las más recomendables son el melón y la sandía, por su alto contenido en líquido (quitan el hambre y aportan pocas calorías). Para beber solo agua y jugos naturales como la limonada.
  • Día 2: El segundo día también será duro ya que nos alimentaremos a base de sopa y diferentes tipos de verdura, ya sean hervidas, a la plancha o al vapor. Son muy recomendables las hortalizas de hoja verde. A diferencia del primer día, no podemos tomar ni fruta ni zumos naturales. Solo podremos beber agua para saciar la sed.
  • Día 3: Durante este día podremos respirar algo más ya que realizaremos una combinación de los dos primeros días. Así tendremos la libertad para tomar la cantidad de sopa que desee, pudiendo también alimentarse de fruta y zumos naturales, siempre en cantidades prudentes y en ningún caso abusar.

Superados estos primeros tres días, es momento de realizar una evaluación de cómo estamos llevando la dieta. Nos pesaremos, y compararemos nuestro peso actual con el peso previo. Lo normal será haber perdido entre dos y tres kilos, aunque como se ha comentado anteriormente, dependerá de su capacidad de retención de líquido. En cualquier caso, aún quedan cuatro días por delante: Seguimos:

  • Día 4: Para iniciar la segunda fase de este plan nutricional ingeriremos la sopa de cada día, junto a seis plátanos. Será un buen aporte de azúcar limpio, que saciará nuestro afán por ingerir dulces o golosinas. Seguiremos tomando mucha agua, aunque si lo desea también puede añadir leche desnatada a su menú.
  • Día 5: Poco a poco, la dieta va limando su exigencia. Por primera vez, durante la semana, añadiremos proteínas con carne. A la sopa habitual, podremos tomar carne de vacuno o pollo en una cantidad máxima de medio kilo. También podremos alimentarnos de tres tomates crudos. Seguiremos también apostando por entre cinco y ocho vasos de agua diarios. En este día es especialmente importante ya que necesitaremos contrarrestar el ácido úrico que aporta la carne.
  • Día 6: Nos quedan apenas dos días para finalizar nuestra dieta de la sopa, por lo que la sopa quemagrasas empezará a perder importancia. Deberá tomarse solo una vez al día. En cambio, apostaremos por verduras y por carne magra, pudiendo ser vacuno, pollo o pavo sin piel. En ningún caso, puede cocinarse frita, sino a la plancha o al horno.
  • Día 7: Ánimo, que ya solo te queda un día para finalizar esta dieta. Como en el día anterior, solo ingeriremos la sopa una vez al día. Además, para celebrar el final de este plan comeremos arroz. Obviamente, el arroz nunca puede ser blanco sino integral para rebajar el contenido en grasas. Tostaremos el arroz en la sartén, y posteriormente lo cocinaremos al vapor. Tome este arroz con zumo de frutas, acompañado de verduras. Para finalizar, tome avena o cereales integrales para dejar el intestino totalmente limpio.

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