Cada vez queda menos para la primavera y con el buen tiempo, a muchas y muchos, les entra las prisas por perder esos kilitos de más que se han ido acumulando durante las fiestas y el invierno.

Como siempre decimos desde Doncomos.com, lo importante es cuidarse y mantenerse durante todo el año y dado el caso de querer hacer dietas, acudir siempre a un médico para descartar enfermedades y posibles contraindicaciones (el médico o un dietista son los idóneos para darnos el visto bueno a la hora de poder perder peso). Importante, no hacer locuras. Siempre hacer dieta con cabeza, que llevarnos a la larga, disgustos.

Una de las dietas más famosas (que han hecho y hacen muchísimas celebridades) es la famosa dieta Montignac. Tiene detractores y adeptos a partes iguales. Es el método de dicho nutricionista y fue el pionero en el método de los índices glucémicos. Lo importante es conocer su base, cómo funciona, de qué se trata y tras un buen chequeo médico, decidir tu misma/o si te interesa hacerla.

Instrucciones para Dieta Montignac – hacer la dieta Montignac

Como dice Michel Montignac (el inventor de este método) no se trata de una dieta. Es un estilo de vida, un cambio en los hábitos alimentarios y de vida. De eso trata esta dieta. De cambiar básicamente de modo de alimentarse. No se mira tanto la cantidad (De hecho ni se valora ese aspecto) pero sí se mira mucho qué alimento se debe ingerir y con cuáles no se deben mezclar.

Igual de importante es no realizar la dieta Montignac más tiempo del indicado. Por más que se vea que se pierden kilos y te ves mejor, si te indican un tiempo, síguelo a rajatabla y no lo lleves al extremo por tu cuenta. Es uno de los problemas que comenten más personas y terminan acarreando problemas de salud.

Los alimentos se distribuyen en familias. Los lípidos, los glúcidos y las proteínas.

Este tipo de dieta sirve para prevenir volver a engordar y recuperar los kilos perdidos, poder prevenir la diabetes (tipo2), etc. Con este método, empiezas a desintoxicarte de los malos hábitos alimentarios y alimentos dañinos para la salud que terminan dañando a largo plazo. También sirve para evitar problemas con los niveles de insulina en sangre. Se tienen en cuenta que no todos los alimentos resultan igual de dañinos para el organismo a pesar de que priori, pueden parecer que si son lo mismo o aportan la misma cantidad de calorías.

Tener en cuenta que no es importante pesar ni medir cantidades. Solamente basta con saber qué alimentos sí se deben consumir y no mezclar entre ellos. Hay que tener en cuenta que esta dieta se basa en el Índice glucémico. Para abreviar a partir de ahora lo llamaremos (IG). Por tanto, hay que elegir bien los alimentos y tener en cuenta cuales son los alimentos con un nivel alto, medio o bajo. Los alimentos que tienen un valor (IG) muy alto son las harinas de trigo, miel, el azúcar, las patatas… estos alimentos están prohibidos.

Los alimentos con un (IG) medio estarían todas las pastas que son integrales. Este tipo de alimento si se puede consumir, pero hay que mirar con qué se combina o se mezcla.

 

 

¿Que necesitas para Dieta Montignac – hacer la dieta Montignac?

  1. Hacerse siempre antes de iniciar cualquier dieta, un chequeo médico. Ante cualquier problema de salud o problemas derivados de la dieta (cambios de hábitos), dejarla de seguir de inmediato y acudir al médico.
  2. Es necesario seguir las pautas para que la dieta surta efecto y no se de después un efecto rebote. Ni tampoco hay que seguirla por más tiempo del que nos indique el nutricionista, médico o dietista.
  3. Hay que evitar todos los alimentos que contengan grasas saturadas y obviamente, todos los alimentos que estén llenos de grasas, que sean poco saludables, sanos… evitaremos, por tanto, la mantequilla, los dulces, la bollería industrial, grasas saturadas…
  4. Proteínas se pueden comer. Pero hay elegir las que aporten beneficios como son todas aquellas que aporten pocas grasas, que no os provoquen problemas estomacales (como digestiones pesadas).
  5. Pongamos un ejemplo de desayuno, dónde si se puede comer pan (siempre que sea de fibra y sano), evitar los azucares, pero se puede tomar té o un café con sacarina/edulcorante, una pieza de fruta, mermelada (sin azúcar) … en general, un buen desayuno para ir con las pilas cargadas bien temprano. Importante hacer siempre el desayuno, no saltárselo nunca. Es uno de los fallos más frecuentes porque después a media mañana, no se tendrá energía y si se tendrá mucha hambre, por lo que acabaremos comiendo mucho más a mitad de la tarde.
  6. A media mañana siempre hay que hacer una pequeña comida. Importante para no llegar con mucha hambre a la hora de la comida. Se puede elegir entre multitud de alimentos. Por ejemplo: un yogurt que sea 0% en materia grasa, una pieza de fruta, un té, un quesito fresco, etc.
  7. Sólo se deben consumir un máximo de dos lácteos diarios.
  8. Se puede consumir sin problemas arroz, pero apto el basmati. No os preocupéis porque el gusto es el mismo, sacia mucho y tiene fibra.
  9. Como en cualquier otro tipo de dieta, la hidratación es vital. Aunque debería ser así, en cualquier base de una buena alimentación y modo de vida saludable. Mínimo 1,5litros de agua. Ten en cuenta que los líquidos también suman. Bebe lo máximo que puedas para mantenerte hidratado y poder facilitar la eliminación de residuos por vías fisiológicas.
  10. Haciendo un resumen para que quede claro que es lo que se debe evitar, disminuir o bien incluirlo a partir de ahora para que el metabolismo pueda adaptarse y llevar unos niveles de la insulina correctos. El cuerpo lo que hará es intentar coger las reservas que tenga de grasa para consumirlas y convertirlas en energía (método lipolisis).
  11. Según el método de Montignac haciendo un breve resumen de los alimentos que se pueden consumir. Os hacemos un pequeño esquema. Este método dice que el consumo de embutidos (porque si, se pueden consumir con la dieta Montignac) es máximo dos veces a la semana.
  12. Las aves (siempre sin la piel) pollo o el pavo. Dos veces por semana.
    Huevos. No más de dos veces semanales.
  13. Hay que tenerlo en cuenta: siempre se que vaya a consumir alimentos considerados no glucídicos, deberemos introducir los hidratos. Pero eso sí, siempre acompañados de verduras. A la semana máximo cuatro días: se puede consumir el pescado (de todo tipo), legumbres y todos los alimentos integrales.

Consejos para Dieta Montignac – hacer la dieta Montignac

Es una dieta muy fácil de seguir. No necesitarás estar pesando los alimentos, ni tener prohibiciones poco realistas, comerás de todo un poco, es una dieta económica y podríamos estar hablando a rasgos generales, de ser una dieta mediterránea.

Nunca hay que compararse ni querer perder muchísimos kilos de golpe. No es real y no es sano. Poder se puede, obvio. Pero jugándose la salud y más tarde, recuperando esos kilos e incluso, ganando extras (que terminan costando muchísimo más perderlos).

Cuando se empiece esta dieta se debe tener en cuenta (y hacerlo bien) las pautas que nos digan. Seguir la dieta que como se irá viendo, más que prohibiciones, son maneras de llevar una vida saludable y tener en cuenta que ciertos alimentos mezclados, no nos vienen bien para perder peso o mantenerlos en él. Es una dieta sana y muy económica. No son productos ni alimentos caros porque se basa en la alimentación de toda la vida, la de siempre.

Se divide en fases. La primera es para perder kilos (que será más o menos rápidos en función de los kilos que te sobren y el metabolismo que tengas). No hay que preocuparse si crees que podrías haber perdido muchos kilos en esta fase y has perdido algunos menos. Tranquilidad… si lo haces todo correctamente, perderás kilos y no los recuperarás.

La segunda fase: la fase casi la más importante porque es el mantenimiento y si no se hace adecuadamente, se pueden no solamente recuperar de nuevo, sino también duplicar lo perdido.

No olvides que la dieta en sí no basta. Siempre hay que tener cierto movimiento. Es decir, realizar ejercicio. Si no estás acostumbrada a realizar ejercicios de manera habitual, puedes empezar a moverte en medida de lo que puedas. Empieza caminando. Intenta realizar mínimo treinta minutos diarios. Evita pequeñas cosas, como subir en ascensor (y sube y baja) las escaleras, evita moverte a todas partes en coche y en medida que puedas, camina y sobre todo, muévete. También cuenta lo que puedas realizar a diario en los quehaceres de tu día a día en tu hogar, tu trabajo, etc. Intenta realizar ejercicio de manera moderado, pero continuo. Mínimo tres veces a la semana y ten cuidado si el exceso de peso es muy grande. No todos los ejercicios van bien. Si puedes ir a un gimnasio, pregúntale a cualquier entrenador y que te asesoren. La natación es un ejercicio que facilita el movimiento de todo el cuerpo y aporta múltiples beneficios.

Intenta ir poco a poco (mínimo tres veces por semana), no olvides los descansos (que son igual de importantes para que el cuerpo se relaje y descanse) e importantísimo: calentar previamente y terminar siempre estirando.

 

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