En una sociedad cada vez más basada en estereotipos, sentirnos a gusto con nuestro cuerpo se presenta como una necesidad capital. Cada vez son más las personas que acuden a los dietistas o nutricionistas en busca de esa varita mágica que le diga cómo comer para conseguir la figura que hemos visto en televisión. Sin embargo, en el mundo de la nutrición hay que informarse bien antes de iniciar cualquier tipo de dieta, como la dieta de la fruta.

¿Qué es la dieta de la fruta?

La dieta de la fruta es la preferida por muchos para adelgazar en un corto espacio de tiempo. Algunos, incluso, pronostican la pérdida de hasta cuatro kilos en apenas tres días siguiendo este régimen. Consiste en alimentarse exclusivamente de fruta durante algunos días hasta llegar al peso deseado.

La fruta es uno de los alimentos más sanos que existen en el mundo. Prácticamente la totalidad de expertos en medicina y nutrición recomiendan exclusivamente comer piezas de fruta cada día. No hay que obviar que la fruta cuenta con numerosos nutrientes que necesita nuestro organismo para funcionar como los hidratos de carbono, las proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Aportan energía y permiten afrontar el día a día con garantías.

Además, la fruta también presenta una enorme variedad de colorido y de sabor, lo que la hace muy apetecible para combinar con una ensalada, otra de las posibles dietas a base de verduras y hortalizas. La dieta de fruta es la favorita por numerosos nutricionistas ya que es capaz de saciar el hambre, pero a la vez, generar un déficit de calorías que permite bajar de peso y llegar rápidamente al estado que deseamos.

Beneficios de comer fruta regularmente

Los beneficios de comer fruta regularmente, como hemos dicho anteriormente, son numerosos para nuestro organismo. Los más destacados son:

  • Dieta se asocia regularmente a algo negativo. Con la fruta, sin embargo, no llega a este punto por la gran variedad de sabores que podemos encontrar.
  • Se puede comer durante todo el día, saciar el hambre y aun así presentar un déficit calórico que beneficie a la pérdida de peso.
  • Debido a la concentración de vitaminas y minerales en cada pieza, nuestro organismo recibo un efecto refrescante y vivificador.
  • Son perfectas para tratar cualquier posible molestia intestinal, como las piedras u obstrucciones, debido a la gran cantidad de líquido que contienen.
  • Es una dieta especialmente cómoda. Las piezas de fruta es algo fácil de llevar a cualquier sitio y no requiere específicamente un tupper. Por ello, es realmente útil para adaptarla a cualquier tipo de agenda apretada.
  • Es posible hacerla durante todo el año. Existe fruta de invierno y de verano, por lo que durante todo el año encontraremos diferentes tipos para no cansarnos de comer siempre lo mismo.

Los riesgos de la dieta de la fruta

Sin embargo, como en cualquier tipo de dieta, es necesario evaluar también los riesgos. Cada cuerpo es un mundo, y debe haber un análisis previo para determinar que tipo de alimentación favorece más a cada uno. La fruta contiene mucha fibra y acabará rápido con el estreñimiento. Por ello, en función del intestino que tengamos, se puede acabar en descomposición y perder mucha agua y, en consecuencia, mucho peso. Requiere una alta fuerza de voluntad ya que los humanos, por definición, somos seres sociales y que tenemos relación con otras personas durante la comida, pudiendo caer en la tentación de los antojos.

El flato, el vientre hinchado, los ruidos y los espasmos intestinales también son otros efectos secundarios que esconde la dieta de la fruta. No es de extrañar, por tanto, una alta cantidad de visitas al baño durante todo el día e incomodidad en los intestinos por la dificultad de digestión que puede conllevar este tipo de alimentación. Con solo fruta se puede notar la falta de algún tipo de vitaminas como la B, Omega 3, además de hierro, zinc y vitamina D, entre otros.

La fruta es rica en minerales y vitaminas, y pese a que cuenta con hidratos de carbono, proteínas y grasas, la cantidad no es suficiente para una persona normal. Por ello, si se realiza actividad física pueden aparecer síntomas de agotamiento, que con el tiempo pueden acabar convirtiéndose en insuficiencias cardíacas o nerviosas. Además, a nivel cerebral también puede tener otro tipo de consecuencias. La alta cantidad de azúcar desestabiliza los niveles de sangre y puede provocar complicaciones a la hora de concentrarse, además de grandes dolores de cabeza.

Cómo realizar la dieta de la fruta

Con todo, la dieta de fruta no priva de ninguna comida durante el día. Se realizan las tres comidas tradicionales como el desayuno, la comida y la cena. Se deben ingerir las frutas autóctonas como la naranja, la manzana, la pera, el plátano, las fresas, entre otras, pero también se pueden buscar otro tipo como las frutas de tipo tropical. Hoy en día, existen múltiples puestos que comercializan frutas, por lo que es especialmente sencillo adquirir este tipo de alimento.

Hay un tipo de fruta que es cruda, y por tanto, es especialmente recomendable. Algunos ejemplos son los kiwis, el mango, la papaya, la granada o los higos frescos. Diariamente, los plátanos deben ser esenciales por su gran cantidad de potasio e hidratos de carbono así, en la medida que sea posible, como los zapotes, los lichis o las granadas. Si por motivos laborales, o de cualquier otro tipo, te quedas con hambre también puedes ingerir frutos secos, que contienen mucha proteína, además de hidratos de carbono o fibra. Los dátiles, las ciruelas, los melocotones o las manzanas también son especialmente recomendables, aunque requieren grandes cantidades de agua mineral.

Por lo general, la fruta cuenta con una gran cantidad de jugo, por lo que además de saciar el hambre también sacia la necesidad de sed. Algunas piezas como la piña, las mandarinas, la naranja o las papayas y limones, pueden llegar a contener hasta un 80% de proporción de zumo. Otra de las claves de éxito de este tipo de dieta es la ingesta de fructosa. Se encuentra, especialmente, en frutos tropicales y permite elevar los niveles de glucosa en sangre haciendo desaparecer las necesidades de hambre. Es precisamente la diferencia con otros tipos de alimentos ricos en azúcar como el chocolate. Una tableta tiene un total aproximado de 450 calorías (equivale a cinco plátanos). Por ello, la fruta sacia el hambre, es baja en calorías, es sana y permite bajar de peso con bastante velocidad hasta situarnos en aquel peso ideal para nosotros y nuestros objetivos.

Con tres comidas a base de frutas, la proporción aproximada es de un total de entre 1000 y 1500 calorías al día, repartida en un 80% de hidratos de carbono, 15% de proteína y 5% de grasas. Además de las frutas, los zumos naturales y el agua mineral es el complemento perfecto a nuestras comidas. Con todo, la dieta de la fruta es sana y se recomienda comer fruta regularmente. Sin embargo, basarse exclusivamente en este tipo de dieta puede acabar siendo contraproducente y producir efectos negativos. Antes de realizar cualquier tipo de régimen, acude a un especialista para que analice tu cuerpo y decida con criterio cuál es aquella dieta que mejor te va para alcanzar tus objetivos a medio plazo.

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