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La primera etapa del bebé es asombrosa en cuanto a los cambios que sufre. Lo rápido que crecen, cogen peso con rapidez, estiran por momentos, aprenden, evoluciona… y es, sobre todo, durante los seis primeros meses, donde más rápido hacen los cambios en cuanto a su tamaño. Después, lo van haciendo más paulatinamente.
Es en estos meses, donde muchos padres se preguntan, qué peso es el adecuado para su bebé. Si debería pesar más o menos, si la talla es la normal, etc.

Ante todo, tranquilidad. Durante el primer año de vida (en especial) tendréis que acudir con bastante regularidad (los primeros seis meses) al pediatra. Por tanto, el será el encargado de deciros si está o no, es su correcto peso. Le pesará cada mes y lo anotará. Y lo mismo hará con sus medidas. De este modo, al tenerlo todo apuntado, puede hacer una correcta evaluación y comparar cómo está siendo su progreso.

En cuanto al peso exacto o las medias del bebé, no se puede saber con exactitud puesto que no es una ciencia exacta. Porque tendrás que tenerse en cuenta muchos factores… la gestación, el embarazo, la genética… obviamente, al nacer antes de tiempo necesitarán más tiempo para desarrollarse y nacerán con un peso inferior a los demás y serán más pequeñitos y delicados. Por ese mismo motivo, no se pueden hacer comparaciones y cada bebé es un mundo y tiene sus propias circunstancias.

Instrucciones

  1. Por supuesto lo que os vamos a comentar son tablas a nivel genérico. Es a modo general. Debería más o menos, lo común. Pero cada caso es especial y hay que valorarlo. Por tanto, de no ser el mismo, no os preocupéis. Siempre estad atentos a lo que os indique el pediatra del vuestro bebé.
  2. En el caso de los sexos si hay ligeras diferencias. Por lo general, si es un niño, será un poquito más gordito y en el caso de las niñas, un poquito más pequeñas.
  3. En la tabla, debería estar el peso de un niño de cuatro meses, en un mínimo de unos seis kilos y medio. Y en cuanto al tamaño, entre los sesenta y dos y sesenta y cinco centímetros.
  4. En el caso de las niñas, el peso debería rondar los seis kilos y las medidas entre los sesenta y los sesenta y dos centímetros.
  5. Por supuesto, no nos cansamos de repetiros lo mismo. Que no hagáis caso de las tablas. Porque sin ir más lejos, un bebé que ya nace grande, donde nada más pesarlo está con cuatro o cinco kilos… por supuesto, a los cuatro meses de vida, no puede seguir pesando sólo cuatro o cinco kilos. Por tanto, pesará mucho más. Eso no significa ni que esté enfermo, ni que esté obeso, que tenga problemas… nada. Simplemente, es un bebé grande.
  6. La genética en estos casos, tiene mucho que ver. Hay que fijarse en los padres e incluso, en los abuelos. Si son grandes, altos, de huesos anchos… todo esto influirá con total seguridad.
  7. Si hasta ahora el bebé ha ido creciendo que parece que lo hace “por días” y va pesando más con rapidez, a partir de los cuatro mesecitos o seis, la cosa ya más despacito. Es un progreso totalmente natural. No os preocupéis.
  8. Seguramente os puede parecer un poco extraño, chocante o curioso, si miráis la tabla de vuestro bebé cuando le lleváis al pediatra, como ha pasado los primeros meses pesando más de manera rápida, ha ido estirándose rápido… y ahora veréis que parece que ese cambio no es tan “exagerado”.
  9. De media no se puede calcular cuanto puede ir engordando el bebé mes a mes ni aproximadamente cada día. Porque dependerá de cuanto pese el bebé, cuánto mida, si come bien, si ha estado malito, etc. Pero por dar un ejemplo (siempre generalizando) tal vez lo que pueda llegar a recuperar hasta los seis meses (su medio año de vida) sean dos o tres kilos. Y en cuanto a lo que puede crecer… también es generalizar, pero supongamos que puede llegar a ser entre unos seis o siete centímetros.
  10. Dicho todo esto, viene la pregunta que sobre todo a las madres primerizas, por el hecho de ser novatas y estrenarse en la maternidad no saben o les preocupa en exceso. ¿Cuánto debe comer?
  11. Seguimos con lo que os advertíamos anteriormente. Nunca hay que comparar a tu bebé con ningún otro. Si hay algún bebé de edad parecida y come mucho menos, no significa que el tuyo deba comer menos. Y si es a la inversa y el tuyo come poquito, no significa tampoco que debas darle más porque fulanita o menganito lo hace. Cada bebé va a su ritmo. Los hay que son más glotones, que comen mejor o que los biberones son más grandes. Hacen una mayor toma de leche, pero menos veces al día. Por tanto, jamás los comparéis.
  12. A grandes rasgos, un bebé con sólo cuatro meses de edad, debería tomar entre las cuatro o cinco tomas diarias. Lo que quiere decir, que debe comer entre cuatro y cinco veces al día. La cantidad, mínimo entre los 120 ml de leche y no más de 180ml. Pero como ya decimos que esto no es algo que deba seguirse a pies juntillas ni es algo exacto, habrá que valorarlo con el bebé. Qué cantidades toma, cuantas veces… por lo general, ellos también se hacen notar en este aspecto y verás o notarás si tiene hambre o no.
  13. Algo que también preocupa a los padres es cuando el bebé no para de llorar o no se sacia lo suficiente comiendo sólo leche materna. Por eso, algunas madres deciden incluir un poco de papilla sin cereales junto a la leche para que se sacie un poco. No todos los bebés son iguales y lo que a unos les sacia a otros que son más grandes o más glotones no les termina de llenar el estómago y tienen hambre. Hay que considerar esas cosas. Y en caso de que no os atreváis, comentárselo al pediatra para que os asesore mejor.
  14. Lo mismo ocurrirá con el pecho si has decidido amamantarle y darle leche materna. Si antes tenías que obligarle o colocarle para que comiera, ahora que ya es más “espabilado” le notarás que se pone nervioso o nerviosa, que aprieta, que intenta agarrar, que pone ya la boca… que tiene hambre será mucho más visible. Y lo mismo ocurrirá si no quiere comer.
  15. Muchas madres empiezan justo a los cuatro meses a preocuparse porque no saben si ya deberían ir introduciendo algún alimento diferente a la leche o esperar un poco más. Esto puede resultar incluso contradictorio. ¿por qué? Pues porque, para empezar, según los médicos no lo aconsejan. Es más, son partidarios que deberían tener los bebés una alimentación únicamente a base de leche hasta el medio año de vida (seis meses). Pero en cambio, y con razón, empiezan los líos si pasáis por los supermercados y las farmacias y veis que está lleno de papillas y cereales que indican que pueden ser consumidos a partir de los cuatro meses. ¿entonces, se puede o no se puede?
  16. Por supuesto, no seremos nosotros los que digamos si es mejor una cosa u otra. Simplemente, comentamos todas las posibilidades. Aunque obviamente, si los médicos y pediatras desaconsejan algo, por algo será. Tal vez, echando un poco de conciencia al asunto, por dos meses que quedan para los seis, es preferible esperar y que el bebé tenga más desarrollado el estómago y se pueda, por tanto, evitar que termine el pequeño con molestias, intolerancias, dolores, o lo que sea. Hay que tener en cuenta, que desde que nació sólo se ha estado alimentando de leche. Por tanto, cualquier cambio o variación, son nuevos alimentos que no sabemos cómo les puede sentar o lo van a digerir.
  17. Si la madre debe reincorporarse al trabajo y no puede estar más tiempo con su bebé y por tanto, no puede darle el pecho a su bebé, la idea es comprar un sacaleches y llenar los biberones con su leche para que su pequeño pueda seguir haciendo las tomas con la leche materna.
  18. Por supuesto, también hay que tener en cuenta que no es lo mismo un bebé que se ha gestado sin ningún tipo de problemas, que ha nacido a los nueve meses, que la madre ha llevado un embarazo perfecto… a el caso de un bebé que pobrecito haya nacido de manera prematura. Por supuesto, en estos casos, no se les puede comparar. Nacen más pequeñitos, más flojitos, necesitan de un tiempo extra para seguir desarrollándose y por lo general, son bebés que pueden estar por debajo de su peso al principio.

Que Necesitas

  • No dejes de acudir a todas las visitas que el pediatra te mande. Son visitas en estos meses, muy importantes para valorar al bebé.
  • Si debes incorporarte al trabajo y no vas a poder darle el pecho en todas las tomas, necesitarás un sacaleches y biberones.
  • No compares a tu bebé con ningún otro ni hagas caso de lo que te digan conocidos, amigos, fulanito o menganito… cada bebé es especial y único. Sólo haz caso de lo que te diga en todo caso, el pediatra.

Consejos

No os agobiéis tanto por el peso y tamaño del bebé salvo si de verdad el pediatra os dice lo contrario. En dicho caso, habrá que seguir unas pautas. Pero de lo contrario, aprovechar esta preciosa etapa con vuestro bebé. En estos cuatro mesecitos de vida es ahora, cuando empieza a ser más movido, empezará a fijarse más en las cosas… disfrutad del peque.

Pensad que, si el bebé nació prematuro, será lógico también que nazca más chiquitito, con menos peso y sea más pequeño o requiera algunos cuidados especiales. Seguid los consejos médicos y no os preocupéis de su tamaño. Mientras esté sano, todo estará bien. Ya irá creciendo poco a poco e irá recuperando el peso a su ritmo.

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