Nuestra salud depende de una dieta equilibrada y que contenga todo tipo de nutrientes para asegurar una correcta nutrición. De esta forma, evitaremos diferentes tipos de enfermedades de tipo cardiovascular que puedan comprometer a nuestro organismo. Entre los más frecuentes se encuentra el fósforo, un nutriente que está presente en prácticamente todas las células de nuestro cuerpo.

Hablamos de un macromineral que está presente en una composición que ronda los 650 miligramos. Por esta razón, si vamos bajos de fósforo es muy recomendable que lo reforcemos con una presencia externa de este tipo de nutriente. Además de bajar el colesterol malo también existen otro tipo de necesidades.

¿Qué es el fósforo?

El fósforo, como hemos dicho anteriormente, es un macronutriente que es realmente recomendable para los niños y todas las personas en edad de crecimiento. No olvidemos que participa y forma parte de numerosos procesos como son la formación de los dientes o el desarrollo de los huesos, entre otros. Así como el calcio es realmente importante para que nuestros huesos crezcan apropiadamente y no tengamos debilidad en nuestras extremidades, el fósforo también lo es. Los músculos también tienen su parte de importancia, y por tanto, con fósforo conseguiremos que se formen todos los tejidos musculares de una forma correcta.

En relación al calcio, también debes saber que son dos nutrientes que están destinados a entenderse. ¿Por qué? La demasiada presencia de uno provoca la carencia del otro y viceversa. Por tanto, la cantidad debe ser completamente equilibrada. Al mismo tiempo, el calcio y el fósforo también se absorben el uno al otro y éste es otro de los motivos por los que debemos tratar de buscar un equilibrio constantemente para maximizar los efectos correctos de la salud de nuestro organismo. Asimismo, también debes saber que si consumes antiácidos de forma constante también vas a generar la falta de fósforo en tu cuerpo y no conseguirás bajar el azúcar.

Finalmente, la falta de fósforo en nuestro cuerpo puede tener diferentes tipos de consecuencia a nivel de salud que debes conocer al detalle. Nuestra sangre no tiene la energía necesaria para funcionar y, por tanto, podemos sentirnos débiles, decaídos y con un mayor cansancio de lo normal. Esto puede afectar de forma directa al rendimiento de tus actividades deportivas, si eres asiduo a ir al gimnasio, a salir a correr o en bicicleta, entre otras. Los temblores y, en casos aún más graves, la anorexia es otro de los posibles efectos de falta de fósforo en nuestro cuerpo.

Beneficios de tomar fósforo

Con todo, la ingestión constante de fósforo conlleva numerosos beneficios para nuestro organismo que debes conocer para empezar a aumentar tus dosis. Los más destacados son los siguientes:

  • Evita problemas digestivos. Muchas personas se encuentran que después de comer es uno de los peores momentos del día que pueden tener. En este sentido, la ingestión de fósforo permite facilitar en gran medida todo el proceso digestivo.
  • Cuida tus dientes y huesos. Como hemos dicho anteriormente, el calcio no es suficiente para mantener a nuestros huesos en salud. Es necesario el fósforo ya que se absorben el uno al otro. Finalmente, también contribuye a tener unos dientes y encías totalmente sanos.
  • Controla la menopausia. En el caso de los mujeres también contribuye a rebajar los dolorosos efectos de la menopausia cuando ya no se tiene más la regla. Por ello, si es especialmente doloroso para ti no dudes en incrementar tus ingestas de fósforo.
  • Sentirse más fuerte. Si te sientes débil y necesitas energía no dudes que debes tomar fósforo ya que te aportará lo nutrientes que te faltan para seguir con tu rutina diaria sin ningún tipo de problema. Además, también tienen consecuencias positivas en la memoria y en nuestra capacidad para recordar.

Cómo tomar fósforo

Una vez conoces en qué consiste el fósforo y los beneficios que puede aportar a tu organismo, también es imprescindible que conozcas las formas que tienes para ingerirlo y, también, cómo debes hacerlo para sacar el máximo partido a todas las ventajas que puede ofrecerte. Inicialmente, debes saber que el fósforo está presente en la mayoría de alimentos que aportan proteína como puede ser la carne, tanto de ave como de ternera, así como el pescado, los huevos o la leche, entre otros. No obstante, también lo puedes encontrar en otro tipo de alimentos que pueden servir.

Aunque no es lo más recomendable en una dieta sana, los frutos secos también cuentan con un buen aporte de fósforo. Sin embargo, no olvides que suelen llevar una gran cantidad de sal y, que por tanto, pueden elevar nuestro nivel de colesterol. Las legumbres y diferentes tipos de alimentos integrales como el pan o los cereales también son una buena opción para consumir fósforo y beneficiarse de todas sus ventajas. En cantidades más limitadas, pero si te gusta la fruta y las verduras tampoco debes dejar de tomarlas porque también aportan este macromineral tan necesario para nuestro cuerpo.

Como hemos dicho anteriormente, pasarse con el fósforo tampoco es una buena opción. En líneas generales, las cantidades que se aportan de calcio y fósforo deben estar totalmente equilibradas. En caso contrario, como has visto se producen consecuencias negativas para nuestro organismo. Por esta razón, queremos aconsejarte las cantidades recomendadas para los diferentes grupos de edad.

Respeta las cantidades de fósforo recomendadas

Los adultos deben ingerir una cantidad de 700 miligramos al día, mientras que los niños en edad de crecimiento situada entre los 9 y los 18 años deben hacerlo en 1250 miligramos de forma diaria. En cambio, durante los primeros meses de vida, la cantidad debe ir aumentando de forma paulatina. Por ejemplo durante los primeros 6 meses, debes consumir hasta 100 miligramos cada día. En cambio, antes de cumplir el año, tu hijo o hija no debe consumir más de 275 miligramos por día. De uno a tres años son 460 miligramos y finalmente de 4 a 8 años serán 500 miligramos. Siguiendo estas recomendaciones evitaremos cualquier tipo de problema en cuanto a la falta o la ingestión más alta de fósforo. Sin duda, seguir estos pasos también permitirá bajar la glucosa.

Es importante insistir en cuanto a las cantidades que vas a ingerir de fósforo porque uno de los principales problemas que tienen los españoles es una ingestión demasiado elevada de este tipo de nutriente que pueden afectar de forma directa a nuestra salud. De hecho, se calcula que en España nos tomamos más del doble de la cantidad recomendada de fósforo para nuestro grupo de edad. Su ingestión es muy necesaria pero puede acabar siendo inversamente proporcional. De hecho, numerosos estudios avisan que sobrepasarlo puede conllevar problemas a nivel cardiovascular o un aumento de las posibilidades de perder la vida por culpa de este tipo de molestias.

Cómo es un almuerzo saludable

Incluso, se puede llegar a desarrollar problemas en las extremidades que comprometan su mobilidad. Por esta razón, es realmente recomendable respetar las cantidades necesarias y también seguir una dieta saludable que nos permita mantener un buen estado de salud. Uno de los principales problemas en el fósforo también viene por parte de las empresas ya que se debería avisar en la caja de la cantidad que viene en el producto y, de esta forma sería más sencillo tomar consciencia. En este sentido, seamos precabidos, tomemos las cantidades necesarias y no tendremos ningún tipo de problema. Esto combinado con una buena dieta nos repercutirá positivamente en nuestro nivel de salud general y nuestro estilo de vida que vayamos a seguir.

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