El continente asiático fue el encargado de fabricar el arroz, uno de los alimentos principales de la mayoría de dietas del mundo y uno de los mejores acompañantes para recuperar después de un duro entrenamiento físico. Precisamente, la dieta macrobiotica también tiene su origen en Asia y se basa principalmente en el consumo de legumbres como por ejemplo el arroz, verduras y cereales y en la teoría china del Ying-Yang, es decir, existe una parte buena y una parte mala, evitando un posible empacho. Pese a eso, el procurador de este tipo de dieta fue un experto en filosofía japonés que conoceremos a continuación.

¿Qué es la dieta Macrobiotica?

Los principios básicos de la dieta Macrobiotica se basan en alimentos fabricados manualmente, y no en productos congelados o cocinados en grandes superficies. Podríamos hablar de un tipo de dieta familiar, con la típica casa de campo con huerto que pudiera plantar los nutrientes que posteriormente consumiremos. De hecho, los alimentos son de tipo ecológico, sin utilizar ningún tipo de producto químico para conseguir que una fruta u hortaliza que no es del momento del año se pueda producir y comer. Así, solo observaremos verduras de la propia temporada con muchos hidratos de carbono y ningún tipo de ingrediente procesado a nivel químico. Actualmente, existen muchas teorías que todos los desastres naturales están provocados por lo mal que los humanos tratamos a la madre naturaleza. Este era uno de los principios del filósofo nacido en Japón, George Ohsawa, de principios del siglo XX ya que creía que comer alimentos procreados por la naturaleza sin la necesidad de usar additivos ayudaba a vivir en paz con uno mismo y también con la propia naturaleza, permitiendo limpiar la sangre.

En este tipo de dieta, todos los alimentos que utilizamos para sanar el hambre se clasifican en dos grupos principales. Estos son el Ying y el Yang, un elemento místico muy conocido en China ya que significa lo bueno y lo malo de las cosas y las acciones. Toda la población china quiere buscar siempre un equilibrio en todos los sentidos, desde lo mental a lo físico. Esta teoría de Ohsawa lleva este principio a la alimentación dejando claro cuáles son los alimentos que son buenos y, por tanto, pertenecen al Ying y aquellos que están prohibidos en todos los sentidos y, por tanto, los encontraremos en el grupo del Yang. ¿Cuáles forman parte del grupo Ying? Todos aquellos que se encuentran en la naturaleza por su origen natural. En cambio, todo lo que provenga de origen animal como la carne, los huevos, todo pájaro, junto a los granos de café se encontrarán en el Yang y, por tanto, si queremos seguir este tipo de dieta no deberemos consumirlos bajo ningún concepto.

Por otro lado, muchos nutricionistas no recomiendan seguir este tipo de dieta. Argumentan sobretodo falta de proteína y, por tanto, no conseguir una alimentación equilibrada y rica en todos los nutrientes. Ocurre lo mismo prácticamente con aquellas personas que se transforman en vegetarianos y solo se alimentan de hortalizas o carne procedente de origen vegetal. Los médicos especializada en medicina nutricional dejan claro que hay que comer de todo y, que los principios filosóficos no son razón suficiente para dejar de consumir algún tipo de alimento si se quiere mantener un estilo de vida saludable. Algunas voces la han llegado a tildar de peligrosa, pero la mayoría coincide en la buena base de esta teoría ya que induce en cierta manera a consumir alimentos que de por si son saludables.

Beneficios de realizar la dieta Macrobiotica

Con todo, pese a las críticas que podemos encontrar, este tipo de dieta tiene beneficios para aquellos que la utilizan. Los más destacados son los siguientes:

  • Alimentos naturales. No utilizamos alimentos transgénicos bajo ninguna circunstancia. Todo lo que consumimos es natural y eso siempre aporta un plus de alimentación sana que nos servirá como punto de partida para conseguir una dieta sana y equilibrada.
  • Comer de forma más barata. La verdura y las hortalizas son parte de la alimentación más barata que podemos encontrar. Pese a que los dietistas recomiendan comer carne, si basamos nuestro día a día en estos principios ahorraremos mucho dinero.
  • Conseguir el equilibrio deseado. El objetivo del Ying-Yang no es otro que conseguir un equilibrio mental y físico. Por tanto, si seguimos la dieta macrobiotica y los principios del filósofo japonés lograremos nuestro objetivo.
  • Ayudar a las organizaciones animalistas. Muchos grupos están en contra del consumo animal y, por tanto, todos aquellos que sigan este tipo de dieta estarán ayudando a los objetivos de estas organizaciones que quieren cuidar a todos los seres vivos.

Cómo realizar la dieta Macrobiotica

Una vez conocidos los principios de la dieta macrobiotica, vamos a conocer cómo llevar a cabo este tipo de plan nutricional. Para empezar, esta dieta está dividida en varios niveles que se estructuran desde el -3 hasta el 7, en función de la cantidad de tipos de alimentos que vayamos a utilizar. Para que nos hagamos una idea, en el -3 ingeriremos en diferentes porcentajes cereales, verduras, sopas, alimento animal, frutas y algo de postre, mientras que si nos vamos al 7, nuestra alimentación estará basada completamente en cereales. La idea es que a medida que avanzamos de nivel vamos suprimiendo los diferentes tipos de alimentos mencionados anteriormente, para dar mayor protagonismo a los cereales, hasta llegar a ser el único alimento que admitimos en nuestra dieta. Otro de los puntos importantes y que debemos saltarnos en todos los niveles es el tema de la bebida. El principio de Ohsawa limita la cantidad de agua que podemos consumir, y esto puede llegar a provocar problemas de deshidratación. Si queremos seguir este tipo de plan nutricional debemos intentar unirnos lo máximo posible y cumplir con sus premisas, pero bajo ninguna circunstancia debemos evitar el consumo de agua. En caso de sed, beberemos agua si queremos evitar problemas de salud que pueden acabar siendo graves.

Más allá de este esquema, también es importante conocer al detalle cuáles son los alimentos que no podremos tomar en ninguna situación. Todo lo que sea carne, lo relacionado con la leche, el café, especias intensas y cualquier alimento que sea químico está completamente prohibido. En su defecto, el té de origen chino y japonés que sea completamente natural sí está permitido. Sin embargo, cuando entramos en las verduras y hortalizas, grupo alimentario que la dieta macrobiotica sí permite, debemos realizar algún tipo de distinción. Por ejemplo, las patatas, los tomates o las berenjenas son las grandes excepciones de esta dieta y no está permitido su consumo. Los acompañantes como el aceite o la sal también deben ser de origen natural y, por tanto, usaremos sal marina, que tenga su origen en el agua de mar. Los cereales en todos sus estados y tipos está permitidos, aunque su uso como la harina no es nada recomendable, y esto permite bajar el colesterol malo. Siguiendo en esta línea, los fertilizantes están completamente prohibidos y se debe dar prioridad a la comida de proximidad, y por supuesto, dejar la comida lejana fuera de nuestra área de influencia. En cuanto a la bebida, se recomienda limitar la cantidad de líquidos que ingerimos y, sobretodo, solo beber agua durante las comidas y en sorbos pequeños. En el resto del día, no deberíamos consumir ningún tipo de líquido.

Muchos optan por este tipo de plan nutricional con el objetivo de conseguir adelgazar. Aunque la realidad es que no es su meta principal, sí que es posible conseguirlo si lo pensamos seriamente y examinamos el tipo de alimento que se consume en este tipo de dieta. No se siguen unas pautas sanas, pero a simple vista se observa que esta dieta tiene alimentos bajos en calorías y que están destinados a quitar la sensación de hambre con una poca cantidad de comida. Además, en la dieta macrobiotica también se tiene en cuenta que cada nutriente se debe masticar un mínimo de 50 veces. Otra de las pautas que dan la mayoría de nutricionista es que se comerá menos si se mastican más tiempo los alimentos. En cambio, si comemos rápido, y damos una cierta ansia, solo se conseguirá generar hambre y, por tanto, acabar ingiriendo una mayor cantidad de comida durante la cena o el almuerzo. Esto, obviamente, si lo hacemos por la noche cuando después nos iremos a dormir y, por tanto, no podremos quemarlo durante el día generará una mayor cantidad de grasa y colesterol pudiendo subir de peso y engordar, justamente el objetivo contrario que queremos conseguir. Todas estas técnicas son necesarias seguirlas al pie de la letra si se quieren conseguir las metas, y no morir en el intento. No olvidemos que una de las claves de los planes nutricionales no es otro que mantener una cierta regularidad. Si caemos en los excesos, corremos el riesgo de perder todo lo ganado y, además, volver a dar un paso atrás antes de marcarnos estos objetivos. Por tanto, la cabeza es clave si queremos bajar de peso y conseguir la figura deseada por todos.

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