¿Sabes cómo hacer dieta antiinflamatoria? ¿Te gustaría aprender a hacerla? En ese caso has llegado al lugar adecuado. En doncomos vamos a enseñarte. Sin embargo, antes de darte los mejores trucos sobre cómo hacer dieta inflamatoria es importante que te expliquemos qué es la inflamación crónica.

¿Qué es la inflamación?

La inflamación es un mecanismo de protección de nuestro organismo contra el ataque de agentes externos. Aunque puede provocar serios problemas en el organismo si se descontrola no hay que pensar en la inflamación como un inconveniente. De hecho no se considera como tal hasta que se trata de inflamación crónica. Lo que nos lleva a dividir la inflamación en dos tipos:

  1. Inflamación aguda. La inflamación de por sí es un mecanismo de protección de nuestro organismo ante el ataque de agentes externos. Esta inflamación, además de repelerlos, permite reparar órganos y tejidos dañados. Por medio de la inflamación el organismo aumenta la cantidad de glóbulos blancos y demás sustancias protectoras. Si la inflamación no apareciese de forma natural los agentes externos que atacan nuestro organismo (como por ejemplo las bacterias) podrían terminar por invadir nuestro cuerpo hasta destruirlo.
  2. Inflamación crónica. La inflamación crónica es una de los principales motivos de la aparición de importantes enfermedades a largo plazo. Entre las más peligrosas se encuentran el cáncer, la diabetes o las enfermedades de tipo cardiaco. Uno de los mayores problemas de la inflamación crónica es que no presenta a primera vista signos de que se está padeciendo. Sin embargo sus consecuencias son devastadoras para el organismo y suele causar daños que no pueden corregirse. Cuando nuestro cuerpo comienza a desarrollar esta acción sin la aparición de agentes externos peligrosos es cuando se inicia la inflamación crónica. En estos casos la inflamación aparece cuando no es necesaria y, en vez de reparar los tejidos u órganos dañados, los ataca. Esto provoca serios daños a largo plazo y la posibilidad de padecer enfermedades muy graves como las arriba indicadas.

¿Cómo hacer una dieta antiinflamatoria?

Controlar los alimentos que consumismos es una manera sencilla de impedir que aparezca la inflamación crónica. Las dietas antiinflamatorias permiten impedir que aparezca la inflamación de manera equivocada.

Esta dieta no es en sí una dieta nutricional. Es decir, no se trata de un régimen, sino de un estilo alimenticio mucho más sano y saludable. No sirve para bajar peso sino para estar mucho más sanos y evitar que aparezcan ciertas enfermedades con el paso de los años. Esto permite que la dieta antiinflamatoria se pueda convertir en tu manera habitual de alimentarte a lo largo del tiempo.

Aprender a comer por medio de una dieta antiinflamatoria se basa en unos principios básicos muy sencillos que cualquiera puede llevar a cabo. Estos principios son los siguientes:

  • Aumentar el consumo de frutas, grasas saludables y verduras con alto contenido en agua y fibra.
  • Limitar el consumo de proteína animal exceptuando la que proviene del pescado azul.
  • Reducir el consumo de alimentos procesados y en su lugar aumentar la ingesta de alimentos naturales y también ricos en antioxidantes.

La dieta mediterránea es un ejemplo perfecto de dieta antiinflamatoria. Esta dieta es capaz de reducir la inflamación que se asocia a la aparición de enfermedades cardiovasculares o la artritis.

La dieta vegetariana también es considerada una buena dieta antiinflamatoria por su elevado consumo de alimentos ricos en antioxidantes.

Alimentos que sí y alimentos que no se deben de consumir en una dieta antiinflamatoria

Alimentos que sí se deben de consumir en una dieta antinflamatoria

Sobre todo queremos insistirte en el consumo de alimentos no procesados para conseguir una buena dieta antiinflamatoria. Aquellos alimentos que ayudan a combatir la inflamación crónica de manera natural son los siguientes.

  • Pescados grasos y azules. Como por ejemplo el salmón, las anchoas, las truchas, la caballa, las sardinas…
  • Verduras frescas, como los tomates, el brócoli, las coles de Bruselas, la coliflor, los pimientos…frutas variadas
  • Frutas variadas. Frambuesas, uvas, fresas, moras, aguacates, cerezas…
  • Carne magra.
  • Legumbres. En esta dieta no pueden faltar las lentejas, los garbanzos, las diversas variedades de judías, los guisantes, la soja…
  • Aceites y grasas saludables. El aceite de oliva es ideal para una dieta antiinflamatoria. También el aceite de coco, el de aguacate o la mantequilla.
  • Cereales integrales. Como la avena, la quinoa, el trigo sarraceno. Evita el gluten todo lo que puedas y tu organismo te lo agradecerá.
  • Mucho líquido y… chocolate. Sobre todo agua, tés, un poco de vino tinto y chocolate lo más negro posible.

Alimentos que no se deben de consumir en una dieta antinflamatoria

Debes de reducir en tu dieta los siguientes alimentos. A partir de ahora los consideraremos como prohibidos. Intenta evitarlos para mejorar tu salud.

  • Comida y carne procesadas. Olvídate de los platos precocinados y de las hamburguesas que compras ya preparadas.
  • Dulces y bollería de tipo industrial. Se acabaron las galletas, las tartas, los pasteles y las golosinas.
  • Bebidas con azúcares añadidos. No tomes más zumos, refrescos y bebidas con gas.
  • Aceites vegetales refinados y alcohol.
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