El sobrepeso y la obesidad se han convertido con el paso de los años en un gran problema de salud a nivel mundial. Se trata de enfermedades definidas como la acumulación excesiva de grasa perjudicial para la salud.

Estos problemas surgen a causa de un desequilibrio entre las calorías que se ingieren y las que se gastan. Estas enfermedades son un claro factor de riesgo para numerosas enfermedades, entre las que se encuentran la diabetes, los problemas cardiovasculares, la infertilidad o el cáncer, entre otras.

Causas de la obesidad

Hay diferentes factores que pueden contribuir a la aparición de la obesidad, y que se deben conocer para así poder adoptar las medidas preventivas para evitarla:

  • Genética. El factor genético influye a la hora de poder padecer obesidad, siendo uno de los componentes que no se puede controlar.
  • Falta de actividad física: La falta de ejercicio físico favorece que una persona pueda llegar a padecer un problema de obesidad. Por ello es tan importante realizar actividades que hagan a una persona moverse y quemar grasa.
  • Alimentación inadecuada: El exceso en el consumo de alimentos con grandes cantidades de grasa o procesados, así como la ingesta de alcohol o refrescos, entre otros, es una de las principales causas de la obesidad.
  • Estilo de vida sedentario: El sedentarismo que practican algunas personas y que hace que apenas hagan actividades que supongan un ejercicio para el cuerpo, es otra de las razones que llevan a padecer este exceso de peso.
  • Medicamentos y enfermedades: En algunos casos el padecimiento de determinadas enfermedades y el consumo de determinados medicamentos puede llegar a contribuir a su aparición.

Consecuencias de la obesidad

La obesidad tiene varias consecuencias para las personas que lo padecen, la gran mayoría de ellas de una gran importancia y gravedad.

El principal síntoma que es fácilmente apreciable es el cambio de la apariencia física de la persona, pero al mismo tiempo hay riesgos de sufrir otros trastornos de salud. Esto se debe a que a causa de la obesidad la persona tiene cambios en su metabolismo, en el corazón, en la respiración, en el sistema ósea, en el sistema muscular e incluso en su descanso.

Todo ello provoca que se de origen a consecuencias como:

  • Baja autoestima de quienes padecen de obesidad.
  • Trastornos a nivel muscular – óseo.
  • Aparición de la apnea del sueño.
  • Enfermedades de tipo cardiovascular.
  • Diabetes Tipo 2.

Cómo saber si se padece de obesidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos ofrece una forma orientativa y sencilla de poder conocer si se padece de sobrepeso u obesidad. Se consigue saber a través del llamado Índice de Masa Corporal (IMC), una forma de medir el exceso de grasa.

El IMC se calcula teniendo en cuenta el peso de la persona dividido entre su altura (KG/m2).

De acuerdo a la tabla de clasificación que la OMS facilita, si el IMC es igual o superior a 25 se considera que se sufre de sobrepeso y si supera 30, obesidad. Este índice se emplea para todas las personas adultas, independiente de si son hombres o mujeres.

Asimismo, dentro de la obesidad se pueden distinguir diferentes tipos, que depende del Índice de Masa Corporal, siendo considerado entre 30 y 35 de una obesidad de tipo I; entre 35 y 40 de tipo II; y a partir de 40, de tipo III.

Para determinar si una persona sufre de obesidad, se debe tener en cuenta el IMC pero además debe acompañarse de una revisión clínica, un análisis de sangre y la medición de la cintura, datos a partir de los cuales el médico podrá dar su diagnóstico.

Cómo evitar y prevenir la obesidad

Aunque el exceso de peso puede ser altamente perjudicial para la salud, se debe tener en cuenta que este tipo de enfermedades se pueden solucionar (y prevenir) manteniendo unos hábitos de vida que sean saludables, siendo importante para ello tanto una buena alimentación como la realización de ejercicio físico de manera regular.

Instrucciones para evitar obesidad

  1. Lo primero que debes hacer si quieres evitar un problema de obesidad es limitar el consumo de alimentos ricos en azúcares y grasas, siendo esto fundamental para poder mantener una buena alimentación. Para comprobar si un alimento es saludable puedes observar su etiqueta de información nutricional y así conocer de primera mano si es aconsejable que lo tomes o no.
  2. Come fruta y verdura a diario, además de cereales integrales, frutos secos y legumbres. Todos ellos son la base de una buena alimentación, fundamental para conseguir unos buenos resultados y evitar padecer un problema de exceso de peso.
  3. Deja de fumar. El tabaco puede asociarse a una gran cantidad de enfermedades, pero también se puede vincular a un aumento de peso. Dejar de fumar te ayudará a la hora de reducir las posibilidades de que sufras un problema de obesidad.
  4. Evita los refrescos y las bebidas alcohólicas. Al igual que ocurre con el tabaco, la ingesta de bebidas alcohólicas y refrescos azucarados (a pesar de que puedan tener pocas calorías o ser light zero) perjudican a mantener una buena alimentación y, por lo tanto, pueden favorecer a que se padezca un padecimiento de sobrepeso.
  5. Realiza actividad física de manera regular. Si es de gran importancia la alimentación para evitar la obesidad, no lo es menos la realización de una actividad física regular. Para las personas jóvenes puede ser necesario en torno a los 60 minutos al día, mientras que para los adultos puede ser suficiente con unos 150 minutos por semana. Si se padece de obesidad, es recomendable comenzar la actividad física por 30 minutos caminando a un paso ligero y, progresivamente, ir incrementando el tiempo.

¿Que necesitas para evitar obesidad?

  • Dejar de fumar
  • No tomar bebidas alcohólicas ni refrescos
  • Mantener una dieta equilibrada
  • Realizar una actividad física de manera regular
  • Evitar el sedentarismo

Consejos para evitar obesidad

  • Evita pasar hambre: Es importante que se realicen entre cuatro o cinco comidas al día, siempre con alimentos saciantes y saludables, para así tratar de evitar las comidas entre horas.
  • Come verduras y frutas: Las verduras y las frutas son esenciales en la alimentación para evitar problemas de obesidad, por lo que es importante que formen parte de tu dieta.
  • No te obsesiones con el peso. Aunque pesarse de forma regular es positivo para llevar un control, es suficiente con que te peses una vez por semana, sin que el peso deba ser una obsesión ni una razón para sentirte agobiado/a.
  • Evita el sedentarismo: Debes incluir actividad en tu vida diaria, lo cual no implica necesariamente que tengas que salir a correr o pasar horas en el gimnasio. Puede ser suficiente con que evites coger el coche para ir a comprar y hacer esos trayectos caminando o en bici siempre que sea posible, o subir por las escaleras en lugar de por el ascensor. Todo ello te ayudará a evitar la obesidad.
  • Lee las etiquetas nutricionales: Antes de comprar y consumir cualquier alimento que puedas encontrar en el supermercado es importante que leas las etiquetas nutricionales, las cuales te permitirán saber si se trata de un producto saludable. No prestes excesiva atención a los datos referentes a calorías, gramos de grasa, etcétera, si no céntrate en los ingredientes que incluye, ya que así podrás saber mucha más información.
  • Cocina de manera saludable: Elige cocciones que sean saludables y que te permitan conseguir platos ricos sin que ello suponga que te expongas a muchas grasas. Para ayudar a evitar la obesidad es aconsejable optar por cocciones como la plancha, el vapor, el wok, el horno o los hervidos, dejando de lado los fritos y también los rebozados.
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