El ser humano experimenta ciertas variaciones físicas y mentales desde su nacimiento hasta su fallecimiento, esto, lo conocemos como: «desarrollo humano». Y consiste en el proceso evolutivo normal, que se efectúa desde la concepción y nacimiento hasta la muerte. Asimismo, este proceso de crecimiento se divide en siete fases, con diferentes características. De este modo, las etapas son: prenatal, infancia, niñez, adolescencia, juventud, adultez y vejez. Ninguna, es más importante que otra; pues, en cada una se generan ciertos cambios imprescindibles para el firme desarrollo y crecimiento del ser humano. Sin embargo, los principales efectos surgen al pasar de la infancia a la adolescencia. Este, se caracteriza por el ciclo más difícil por el cual atraviesa el ser humano.

Cada etapa de crecimiento de la vida humana, tiene características propias e indispensables. Pues, cada una de ellas trae consigo distintos cambios en el desarrollo del ser humano, como por ejemplo: cambios físicos, intelectuales, cognitivos, psicomotores, entre otros. Que se van adecuando a las necesidades y requerimientos que van surgiendo en el cuerpo. Por ello, el organismo reacciona de manera trascendental. En estos casos, no llegamos a comprender el proceso de maduración hasta que no pasamos por él y vivimos cada uno de los efectos que se producen.

Como lo mencionamos, el ciclo se torna crítico al momento de pasar de la infancia a la adolescencia. Pues, bien sabemos, que todas las personas crecen y cambian a lo largo de su vida, pero, durante los últimos años de la niñez y los primeros de la adolescencia, la rapidez de los cambios resulta evidente. En este aspecto, la relación entre la edad del niño y los índices de su desarrollo se atenúan aún más. Y es que, el desarrollo de los jóvenes resulta afectado por diversos factores, tanto internos como externos, es decir, la genética, los valores, la familia, los amigos, entre otros.

La fase intermedia de la infancia y la adolescencia, se conoce como: pubertad. En esta, surgen los grandes cambios físicos, en relación a estatura, figura, desarrollo del vello púbico, entre otros. A nivel del sexo femenino, se observa el crecimiento de los senos y el inicio de la menstruación, la cual genera la mayoría de los cambios notorios. Y en el caso del sexo masculino, se produce el desarrollo de los testículos. La pubertad, suele estar comprendida entre los 08 y 13 años de edad.

Pasados los trece años de edad, se inicia la fase de la adolescencia, con ella, los cambios físicos y cognitivos se intensifican. Para los jóvenes, ahora, su principal «preocupación» es la apariencia física. Invierten largas horas practicando series de entrenamientos físicos, mirándose a un espejo, comparando su físico con el de otros chicos,  hasta el punto de quejarse de su propio cuerpo. Es normal que sucede en edades de 13 a 17 años, pues, las hormonas están en su máximo auge, y ocasionan un sube y baja de emociones. Así, surge el acné, siendo otro factor de «intranquilidad» para los jovencitos.

En estos períodos, los jóvenes se desesperan al punto de buscar información errada y someterse a múltiples dietas y excesivos entrenamientos físicos, para lograr lo que ellos consideran el «cuerpo perfecto». Sin saber, que se están exponiendo a daños irreversibles. Es normal, que si estás por encima de tu peso corporal ideal, quieres bajar unos kilos; pero, es importante que te informes con especialista para que te dé el procedimiento correcto conforme a tu edad y tu organismo.

Sin embargo, a continuación, te presentamos unos pasos a seguir sobre: «¿Cómo bajar de peso siendo adolescente y joven?», manteniendo ante todo, tu buen estado de salud y con la información idónea para que llegues a tu peso ideal.

¿Que necesitas para bajar de peso siendo adolescente y jóven?

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Instrucciones para bajar de peso siendo adolescente y jóven

Nacer, crecer, madurar, envejecer y morir, son etapas que debe vivir todo ser humano. Siempre, yendo paso a paso sin saltarse fases, pues, cada una de ellas conlleva a una serie de continuos cambios físicos, psicológicos e intelectuales. La etapa más crítica, o la que más cambios genera, es la de la infancia a la adolescencia. En esos períodos, notamos cómo nuestro cuerpo cambia de una manera trascendental. Sin embargo, algunos suelen experimentarlos primero, mientras que otros, se desarrollan años después, dentro del renglón que se considera normal. La primera «preocupación» que se apodera de los jóvenes, es el hecho de estar en el peso corporal ideal, por ello, traemos para ti, los pasos a seguir sobre: «¿Cómo bajar de peso siendo adolescente y joven?»

  1. Consulta un especialista: es importante, que antes de iniciar cualquier dieta o serie de entrenamientos físicos, visites a un especialista en el área de nutrición para que te evalúe y sea él, quien te indique cuál es tu peso ideal. No limites tu peso corporal, todos los organismos son diferentes, y por el hecho de que tu amigo esté en un determinado peso, no quiere decir que tú también debas estarlo. Tu cuerpo, reacciona de manera distinta al de las personas que te rodean. Quizá, sí te encuentres en tu peso ideal, pero, no lo quieres ver así. Por ende, realízate una revisión médica para salir de dudas. Asimismo, es relevante que conozcas tu estado actual de salud si vas a iniciar una dieta o actividades físicas.
  2. Evita la comida basura/chatarra: una vez, asistas al médico; comienza a hacer cambios en tus rutinas alimenticias. Para ello, deja de consumir tantos dulces, gaseosas y grasas malas. Esas comidas, conocidas como: «basura» o «chatarra», no le aportan ningún beneficio a tu organismo. Todo lo contrario, al consumirlas, tu cuerpo las almacenan en distintas partes del cuerpo, específicamente, en el área del abdomen; al ser grasas, no se diluyen ni te aportan nutrientes, se acumulan en las zonas críticas.
  3. Establece una dieta saludable: luego de retirar los alimentos vacíos de tus rutinas alimenticias, debes agregar fuentes de fibras, vitaminas y minerales. Por ende, comienza a consumir altas cantidades de vegetales, proteínas y cereales integrales. No te extralimites, igual, debes tener tus tres a seis comidas diarias, todas, en las porciones adecuadas respecto a la cantidad de peso que deberás perder. Asimismo, en las meriendas consume una pieza de fruta o frutos secos. Sin embargo, recuerda que las frutas están compuestas con fructosa, no las consumas en exceso para evitar la abundancia de azúcar en tu organismo.
  4. No dejes de comer: tu idea es perder peso para llegar a tu meta, y dejar de comer no encaja como opción efectiva. Todo lo contrario, elevas tu ansiedad al punto de no poder evitar por mucho tiempo estar sin alimentarte, por lo que, recurres desesperadamente a la comida, sin pensar si es buena o dañina para tu objetivo. Por ello, no dejes de comer, estás en proceso de desarrollo y crecimiento, necesitas mantenerte alimentado para logar lo que deseas.  
  5. Consume mucha agua: el agua, es el mejor líquido que puedes ingerir para mantenerte hidratado, al mismo tiempo, que quemas grasas innecesarias. Además, te proporciona beneficios a nivel cutáneo.
  6. Equilibra tus comidas: el hecho de que adoptes una alimentación saludable, no quiere decir que debas deshacerte de los temidos «carbohidratos». Consúmelos moderadamente, también necesitas adquirir los beneficios que ellos puedan brindarte. Recuerda, los carbohidratos te generan energía, y durante el proceso, vas a necesitarla. Solo, baja la porción a como habitualmente los consumías.
  7. Haz ejercicios: reserva días a las semanas para practicar ejercicios, poco a poco, lo volverás una rutina. Sin embargo, no te obsesiones ni dediques muchas horas realizando actividad física. Integra poco a poco el caminar, trotar, yoga, u otra actividad. Será el complemento perfecto de tu alimentación saludable.
  8. Descansa lo suficiente: mientras duermes, tu sistema digestivo sigue trabajando continuamente, y se produce la quema del exceso de calorías. Por ende, descansa ocho horas diarias. Además, elevará tu productividad y contrarrestará tus niveles de ansiedad.

Consejos para bajar de peso siendo adolescente y jóven

El peso corporal en los adolescentes, suele ser un tema común para los jóvenes, pues, representa para ellos, la «imagen» que dan a los demás. Por ello, usualmente, la juventud suele preocuparse por este tópico; el hecho de «estar demasiados gordos», es una cuestión que los persigue durante los años que conforman la adolescencia, llegando a recurrir a métodos inadecuados para llegar a su peso ideal. Por ende, anteriormente, te mencionamos los pasos adecuados a seguir para lograr tu meta. Asimismo, a continuación, te nombramos algunos consejos que te serán de gran utilidad durante el proceso: «¿Cómo bajar de peso siendo adolescente y joven?»

  1. No te compares. El peor error que puedes cometer durante un régimen de pérdida de peso durante la adolescencia, es comparar tu cuerpo con el de otras personas. Estás esforzándote por llegar a tu peso corporal ideal, no es necesario que te obsesiones con tener el físico de alguien más. Valora tu cuerpo, valora que tienes cada parte de él. Recuerda, fuera, hay miles de jóvenes que les falta un brazo, una pierna, son desnutridos (por las circunstancias). ¡Quiérete y no te quejes de tu cuerpo!
  2. No exageres con los ejercicios, podrías causarte un daño que te impedirá practicarlos por mucho tiempo. ¡Sé cuidadoso!
  3. Sé constante, el proceso de pérdida de peso, es lento. Persevera y mantén la constancia, siempre, visualiza tu meta para motivarte.
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