Llega un momento en el que nos podemos preguntar cómo bajar de peso a los 50 años. Es por ello que nos planteamos todos los cambios que hay en nuestro organismo y cuántos influyen en nuestro peso. Cuando comenzamos a envejecer, se hace más complicado perder peso. Por ello la cuestión de cómo bajar de peso a los 50 años se convierte en algo más complicado de resolver.

Es posible que hayamos reducido nuestras actividades físicas debido a problemas de salud o responsabilidades familiares y laborales. También tenemos que hacer frente a un metabolismo que se ralentiza cada vez más. De ahí que tengamos que tener en cuenta todos los cambios metabólicos que influyen en nuestro peso.

Es cierto que al cumplir años, no quiere decir que queramos apartarnos de la sociedad. Todo lo contrario, queremos seguir siendo parte activa de ella y por eso, deshacernos de los kilos de más que, por ejemplo, la menopausia nos regala. Para ganar movilidad y poder seguir haciendo cosas que nos gusten, en necesario ir poco a poco.

Si nuestro objetivo principal es bajar de peso, la edad no va a ser un problema. Sólo tendremos que esforzarnos un poco más pero no va a suponer algo imposible. No te puedes desanimar si en el primer mes de tu nuevo estilo de vida no consigues lo que pensabas, todos los cambios necesitan un tiempo.

Adelgazar a los 50 no es sólo una preocupación de las mujeres, los hombres también se preocupan por ello sobretodo por salud. No discrepan mucho de los pasos que deben seguir las mujeres para conseguir sus objetivos. Obviamente, no tienen la menopausia propiamente dicha, pero sí que sufren cambios hormonales a cierta edad que generan cambios en su peso.

Quiero saber cómo bajar de peso a los 50 años: ¿qué cambia en nosotros y nosotras?

Algo que tenemos que tener en cuenta, tanto si somos hombres como mujeres, es que después de los 20 años el gasto energético cambia. Si cuando teníamos 20 años podíamos quemar fácilmente 2.000 calorías al día, a los 50 años sólo podremos quemar 1.550. Esto se debe a que el gasto disminuye 150 calorías por década, ya que nuestro cuerpo pierde masa muscular y gana grasa.

Las calorías que ingestas dependen, no sólo del sexo y de tu edad, sino también de la actividad física qué realices. Lo recomendado es entre 1.600 y 2.200 calorías para las mujeres y hombres. Incluso, las mujeres que ya se encuentras con la menopausia, se les recomienda consumir 200 calorías menos.

Cada caloría cuenta una vez que llegamos a los 50 años, aunque todos intentamos seguir comiendo como cuando teníamos 25. Esto es un problema ya que nuestra tasa metabólica ha disminuído entre un 5 y un 8% cada década. Si queremos perder peso nos tendremos que ajustar a esta nueva tasa metabólica. Esto no significa que nos obsesionemos y contemos cada guisante que nos comamos.

Debemos decirle adiós a todos los alimentos procesados e incluir en nuestra dieta todas las verduras y frutas que nos gusten. Eso no significa que podamos comer tanta cantidad como queramos porque sea sano. Las proporciones juegan un papel fundamental en nuestra dieta para conseguir bajar de peso.

No hay ningún dieta perfecta, pero siempre podemos leer e informarnos y crear la nuestra propia. Podemos leer artículos como estos: Cómo se acelera el metabolismoCómo bajar de peso comiendo fruta o Cómo motivarse para bajar de peso.

 

Instrucciones para bajar de peso a los 50 años

  1. Comer el desayuno una hora después de despertar: es la comida más importante del día y, según lo que desayunemos, conseguiremos energía o no para el resto del día. Según la hora a la que desayunemos, irán el resto de las comidas del día y controlaremos nuestra hormona del hambre.
  2. No te saltes ninguna comida: necesitas comer cómo máximo cada tres horas para controlar la hormona del hambre. Divide tu día en 5 comidas en intervalos de tres horas o, si necesitas más comidas, calcula más tiempo.
  3. Trata de combinar carbohidratos y proteínas en cada comida y/o merienda: esta combinación es la manera perfecta de obtener de manera óptima los elementos nutricionales necesarios para controlar el hambre, ganar energía y estimular nuestras neuronas para realizar nuestras actividades. Las proteínas aumentan el metabolismo mientras que los carbohidratos reducen la actividad de la hormona de la sensación del hambre, ayudan con la función cerebral y disminuyen los antojos.
  4. Para el almuerzo: es una buena oportunidad probar con una ensalada con pollo o pescado. Agregar carbohidratos como la quinoa, habas como los garbanzos o lentejas.
  5. ¿Para la hora de la merienda?: una fruta con un trozo de pavo o queso bajo en grasa o un huevo duro, aunque a primera vista no parezca una combinación muy pegadiza, te gustará.
  6. No te concentres en el tiempo que pasas sin comer: debes seguir la regla conocida como 70/30, es decir, debes intentar comer el 70% del total de las calorías del día antes de llegar a la cena, y el 30% restante en la cena. La cena debe ser mínimo, una hora y media antes de irte a dormir, para que puedas digerirla bien y dormir cómodamente.
  7. Manténte hidratado/a: es algo básico y que habrás oído millones de veces, pero el agua potable es esencial para mantener la energía y ayudar a nuestro metabolismo a mantenerse activo, quemar grasa, etc. Es una parte fundamental para conseguir que perdamos peso. Otros líquidos, como tés o café, pueden ser útiles y disimular nuestra sensación de hambre, pero el agua siempre será 0 calorías, por lo que está siempre bienvenida.
  8. Ocho vasos de agua al día, lo que es lo mismo, dos litros: puedes olvidar algún vaso y no llegar todos los días a los dos litros, lo importante es que mantengas tu cuerpo lo más hidratado que te sea posible. Eso es porque la sed puede confundirse con la sensación de hambre, por lo que hay que intentar que no sea así.

Si lo que te interesa es adelgazar la cara y el cuello aquí te dejamos este artículo que seguro te resultará interesante.

Consejos para bajar de peso a los 50 años

  • Hacerse exámenes anuales para asegurar que los niveles de testosterona no disminuyan anormalmente en los hombres, y que esto influya en la pérdida de peso.
  • Los hombres y las mujeres deben, también, hacerse revisiones de su resistencia a la insulina: azúcar en sangre elevada y acumulación más rápida de grasa abdominal.
  • Las calorías cuentan, no el momento en el que se las coma.
  • Evitar cenar mucho y sustituirlo por tés con tostadas más sanas.
  • Plantéate metas y objetivos a corto plazo y que sean realistas, en función del ejercicio que estemos realizando y de cómo estemos alimentando nuestro organismo.
  • Realiza un registro de todas las comidas que realizas para saber identificar aquellas que te sientan mejor o peor.
  • Organiza tus rutinas de ejercicios y cámbialas para que tu cuerpo no se acostumbre a ellas.

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