Contenido del Artículo

Una de las grandes epidemias de este siglo, es la obesidad. Cada vez es más frecuente ver gente a la que le sobran muchos kilos e incluso y lo más grave, los niños cada vez están con más sobrepeso con lo que conlleva ese riesgo de exceso de kilos en su salud. Está claro que la teoría ya se sabe… que se haga dieta, que mantengan una buena alimentación, que se cambien de hábitos alimentarios… y dejen obviamente, el sedentarismo y la vida inactiva. Todo es facilísimo de decir, pero ponerse manos a la obra, es mucho más complicado.

Una persona con cierto grado de obesidad debe acudir al médico y ponerle remedio (para evitar graves problemas de salud en un futuro). Siempre debe acudir al médico para descartar problemas y es el, el que deberá darle el visto bueno si decide ponerse las pilas y cambiar sus hábitos o practicar deportes. Porque nadie dice que sea fácil (y no lo es) pero ¡claro que se puede!

Hay que realizar un combo, combinar un régimen alimentario con ejercicios y actividad física. Hay que tener algo claro, no puede compararse en el mismo nivel de actividad y ejercicios físicos, una persona que está en su peso ideal con una persona que padece obesidad. Los huesos, los cartílagos, los músculos, el peso extra que lleva encima… se deben tener en cuenta múltiples factores para que esa persona no termine lesionándose o pasándolo francamente mal y en cuanto empiece con el cambio y el ejercicio, termine dejándolo a los pocos días.

Instrucciones

La prevención en este caso, como en cualquier otro, es importantísimo para poder evitar males mayores en un futuro. No cuesta nada y evita muchísimo sufrimiento, que, de haberlo sabido a tiempo, seguramente la mayoría firmaría por no cometer los mismos errores.

Realizar deporte y ejercicios físicos ayuda tanto a nivel físico como a nivel personal. Es a todos los niveles. Te sientes mejor, desprendes endorfinas de la felicidad, sudas y por tanto la piel se oxigena y luce mejor, te marcas retos, te superas, consigues lo que te propones, te ves mejor, te distraes, te mueves, haces deportes que te gustan, realizas ejercicios físico… son todo ventajas.

Uno de los beneficios que aporta el deporte y el ejercicio físico es controlar el exceso de peso, mantenerse en su peso, aumentar el nivel de la masa magra y a su vez, reducir la cantidad de adiposidades que pueden almacenarse en ciertas partes del cuerpo cuando se lleva una vida sedentaria o malos hábitos. Si a una persona le sobra muchísimo peso, lo primero que tendrá que hacer es mirar, revisar y cambiar su alimentación. Primer paso fundamental.

A continuación, deberá cambiar de hábitos y empezar a moverse más y el deporte, dejarlo un poco para más adelante para no terminar lesionándose. Si todo esto: alimentación y ejercicios, se combina, la perdida de peso será factible y rápidamente empezarán a verse esos cambios. También es cierto que, a más peso por perder, más rápidamente se pierden en un inicio. El cuerpo por así decirlo es pillado desprevenido y se pone en modo “alerta” así que va tirando de grasas almacenadas y con ello, pérdida de peso.

El tiempo destinado a realizar ejercicios o un deporte concreto debería ser como mínimo una hora. Se ha podido comprobar que, a partir de los 30 minutos, cuando el cuerpo empieza realmente a perder calorías y quemar grasa. Por tanto, es importante a la hora de realizar ejercicio físico que como mínimo, se realice durante una hora.

El aerobic es uno de los ejercicios más beneficioso a nivel de salud. Porque no solamente te mantiene activo, te hace sudar mucho, te mantiene en movimiento y mueves todo el cuerpo. Mejoras y mucho el sistema cardiovascular. También disminuyes el riesgo de padecer ciertas enfermedades provocadas por un exceso de peso o una vida muy sedentaria (evitas padecer colesterol ldl), suben los hdl, pierdes grasa adosada al cuerpo, etc. Desde luego, podríamos no parar de enumerar un montón de beneficios.

Cuidado con el tipo de deporte, porque como ya comentamos, no cualquier ejercicio sirve para todo el mundo y lo mismo ocurre con los deportes. Se deben adaptar a las necesidades de cada persona, a sus circunstancias, a su peso y su acondicionamiento físico. Es muy importante realizarlo de esta manera. Con cabeza y con calma.

Los ejercicios que van bien a todo el mundo y que además es gratis, es el salir a caminar. Tan de moda en los últimos tiempos. Sal a pasear. Te airearás, puedes hacerlo acompañado y quemarás calorías. No se resentirán los músculos ni los ligamentos. A medida que vayas viendo que puedes ir andando más rato y más kilómetros, ponte metas y hazlo. Algo parecido pero que necesita más fondo y unas cualidades físicas más exigentes, es el running. Salir a correr necesita una mínima preparación (no olvides jamás calentar y cuando termines, realiza estiramientos para enfriar).

Para problemas de espalda o si el exceso de peso es muy grande, seguramente te vayan a recomendar realizar ejercicios dentro del agua. La natación es un ejercicio súper completo. No te lesionarás, mueves todos los músculos del cuerpo, te mantendrá activo/a, quemarás muchísimas calorías y ayuda a problemas de espalda.

Tener en cuenta la edad de cada persona. Y nos explicamos: no es lo mismo un adolescente, que una persona de mediana edad o una persona de casi sesenta años. Se puede hacer todo, obviamente… pero hay que tener en cuenta edades, problemas varios, tiempo de recorrido, frecuencia cardiaca con ciertos ejercicios de excesivo gasto calórico, etc.

Los ejercicios con tu propio cuerpo te ayudarán a ganar fuerza muscular y todo tu peso, será el que muevas para hacer los ejercicios. Dicho esto, hacer sentadillas (nunca curvéis la espalda y las rodillas tampoco las arqueéis ni que sobresalgan de la zona de las puntas de los pies). Este ejercicio sirve y es muy útil para fortalecer los muslos, las piernas, los glúteos, el abdomen… es muy buen ejercicio.

Los burpees (hacer una flexión y cuando te levantas, te impulsas y realizas un salto). Un buenísimo ejercicio para quemar calorías y tened en cuenta que este ejercicio levanta todo tu peso.

Que Necesitas

  1. Organízate.
  2. Elige el deporte o la actividad física que más te guste, más te atraiga, con la que no te sientas obligado/a a realizar, la que no te suponga hacerlo por obligación…
  3. Motívate para perder peso.
  4. Hay que ponerse las pilas desde bien temprano. Desde niños, deberían incluirse los hábitos del deporte y el ejercicio físico.
  5. Realizar ejercicio y deporte (siempre combinado con una buena alimentación) previene problemas de salud como los tipos de diabetes y problemas de intolerancias a la glucosa.
  6. Los niños desde pequeños deben moverse, jugar, practicar deportes… que se conviertan en hábitos y suprimir por supuesto, los malos hábitos que cada vez son más frecuentes.
  7. Olvidarse de que pasen horas y días sentados, tumbados…jugando a las consolas o el ordenador. Ni pasar horas y horas, viendo la televisión o con el móvil. Hay que moverse.
  8. Esos niños, cuando vayan creciendo si siguen con los mismos malos hábitos, se convertirán en adolescentes sedentarios e irán creciendo y serán finalmente, adultos con exceso de peso, desmotivados, que no hacen deporte y pasan horas comiendo lo primero que pillan y pasando horas sentados y tumbados.
  9. Hay que cambiar de hábitos. Desde críos.
  10. No es tan importante el peso, como la grasa. Las adiposidades (la grasa) es lo peor a nivel cardiovascular.
  11. A medida que se hace deporte y ejercicio, el peso puede aumentar debido a la ganancia del musculo. Pero si os medís, sabréis que estáis perdiendo. Por tanto, el peso y la báscula, no siempre se han de tener en cuenta.

Consejos

Como se ha podido ver, es preferible tener unos buenísimos hábitos desde pequeños para tenerlo como ya un hábito el realizar ejercicios, comer de manera saludable.

La combinación de alimentación con ejercicio es fundamental. Pero siempre que se realicen ejercicios que sean para activarte, no como obligación. Porque siempre que esos casos ocurren, llevan al fracaso.

 

¿Te ha gustado?